CC/ Europa: Europeísmo crítico

 

El europeísmo crítico no es más que la conciencia de que uno puede estar en contra de la deriva que ha tomado Europa, pero no estar en contra de la idea de Europa en sí misma. ¿Y cómo se hace esto? Pues de la misma manera que uno puede criticar las decisiones de un entrenador de fútbol y no por ello estar en contra del equipo en sí. Significa que los ciudadanos tenemos que dar un paso más y superar el cliché tan repetido de ‘Más Europa’ para exigir una ‘Mejor Europa’. Es decir, crear una Europa donde nuestras voces sean escuchadas y tenidas en cuenta. Así contado parece fácil, pero es un paso de gigante.

Hasta ahora, la UE era un proyecto en el que los ciudadanos apenas tomábamos partido, pero ya es hora de que eso cambie y llenemos ese vacío de poder por medio de la participación, antes de que lo hagan la Troika, Merkel o la Duquesa de Alba, que últimamente ya no se sabe.

La demanda de mejor Europa está ya, de hecho, presente en el día a día, aunque no te hayas dado cuenta.  La crítica a la Unión Europea, tan extendida y transversal en estos momentos, tiene un componente enorme de insatisfacción. Quizá mucha gente no lo sepa, pero lo que se esconde tras la crítica feroz al mal funcionamiento de la Unión es una exigencia enmascarada de una Unión que funcione y que dé soluciones.

El llamado euroescepticismo en España no sólo no es irreversible, sino que puede ser perfectamente aprovechable para dar el siguiente paso. El europeísmo, si quiere sobrevivir, tiene que ser crítico, y tú tienes que ser parte de ello.