Cuenta atrás para el Banco Central Europeo

Por Wojciech A. Golecki

Contexprés

En noviembre de 2014 el Banco Central Europeo (BCE) empezará formalmente a supervisar el 85% de los activos bancarios de la Zona Euro. Tanto para medir los errores de sus antecesores, los supervisores nacionales, como para valorarlos antes de que puedan afectar a su credibilidad como institución, el BCE llevará acabo una evaluación global de todas las entidades que pasarán bajo su supervisión. Los resultados de este ejercicio serán publicados en octubre de 2014 y para entonces el BCE ha pedido a los gobiernos de la Zona Euro que tengan un plan claro de qué hacer con las entidades que requieran capital adicional. El objetivo de esta estrategia conocida como de backstops es doble:

  • De salir resultados negativos en la evaluación–> evitar improvisaciones o un desconcierto prolongado sobre quién asumirá los costes que podría de nuevo afectar a la estabilidad financiera del continente.
  • De salir resultados positivos en la evaluación –> evitar que se dude del ejercicio al ligar los buenos resultados a la falta de capacidad de absorever las consecuencias de resultados negativos.

Draghi puso las cartas sobre la mesa. Sin backstops no hay evaluación global y sin evaluación global no hay supervisión única y son ustedes, las autoridades, quienes se lo explican a los mercados. Y así fue. En el trong> ECOFIN del 15 de noviembre se predispuso que de suspender el examen, una entidad debería cubrir su déficit de capital primero a través de soluciones privadas (incluida la quita y conversión de acciones y deuda junior) antes de entrar dinero público nacional y en última instancia, europeo. Sin entrar a valorar este plan, opino que en sí mismo pone en unos aprietos importantes al BCE cuya situación de por sí no es sencilla.

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