Mensaje desde Kiev: seguimos vivos

Por Salvador Llaudes y Javier García Toni

Tú repite, que algo queda: Europa está en declive. Ya no es atractiva, da pereza. Los jóvenes son euroescépticos, la sociedad ya no cree en la Unión y desde Bruselas (o, puestos a simplificar, Berlín) sólo llegan condiciones, recortes e imposiciones. Entonces, ¿para qué la queremos? Vaya panorama. Mejor que la quiten, que estábamos mejor sin ella, dónde íbamos a parar.

Y mientras tanto, desde Kiev:

  • Hola… ¿Se puede?
  • ¿Quién es? Estamos muy ocupados luchando contra el desánimo, dejadnos en paz.
  • Somos jóvenes ucranianos que queremos formar parte de la Unión Europea… Es que nos da un poco de envidia ver cómo vivís y queremos que nuestro país progrese como han progresado los vuestros.
  • Pero… ¿Sabéis que estamos en crisis? ¿Y que nos quieren convencer de que ni a nosotros mismos nos gusta ya Europa?
  • Mirad: tenéis paz, libertad y democracia. Tenéis los estándares de vida más altos del mundo y gozáis del Estado del Bienestar. Nosotros acabamos de tirar una estatua de Lenin, así que no nos vengáis con rollos.

A nosotros nos han repetido hasta la saciedad que la Unión Europea es el proyecto de integración continental más ambicioso que ha existido, un proyecto por el que nuestros padres y abuelos lucharon durante mucho tiempo…

  • Que sí, que sí. Que eso ya nos lo sabemos. Si por eso queremos entrar, a ver qué os creéis.

Y mirad por dónde: ahora nos recuerdan que lo que nosotros damos por hecho es una utopía en otros lugares. Nunca se valora lo que se tiene hasta que se pierde.

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