Europa social media

Firma invitada: Cristian Delgado Alves*

Es evidente que la comunicación política tiene una gran importancia a la hora de afrontar el enfoque de un tema en cuestión. Los dirigentes lo saben desde tiempos inmemoriales. No hay más que echar la vista atrás para comprender como los grandes líderes han utilizado, a lo largo de la historia, su imagen, sus palabras y sus discursos para transmitir, proyectar, pero sobre todo para convencer.

En este sentido, diversos líderes e instituciones han tomado conciencia de la ventaja que supone el uso de los nuevos canales de comunicación, para transmitir una idea, un proyecto o un mensaje. Si bien es cierto que las nuevas herramientas, como son las redes sociales, se han convertido en un arma de doble filo. Ante un hecho o una declaración, las reacciones se materializan de forma inmediata, muchas veces noqueando o superando las previsiones iniciales. ¿Por qué ocurre esto? Simplemente por un mal uso o una falta de planificación.

Así, desde un punto de vista europeo, se achaca, en multitud de ocasiones, a las instituciones, líderes o incluso a los propios estados miembros, su tardanza en la reacción ante un hecho determinado, pero sobre todo su falta de comunicación.

En este sentido, los  “mass media” tienen una función primordial, al servir de canal entre el emisor y el receptor, pero ¿es suficiente? Europa debe saber comunicar sus mensajes, políticas y estrategias. Estamos en la era de las redes sociales. Ya no sirve una declaración institucional, un total para la televisión, un corte de radio o una entrevista en el periódico. Es necesario que las prácticas tradicionales se complementen; y que las instituciones o los líderes “bajen hasta el terreno”.

Para ello es necesario que Europa elabore una política de comunicación eficaz, basada en los resultados, pero sobre todo: que llegue hasta el ciudadano. Plantear un proyecto europeo de forma localista es un error. Y esto es así, no por el hecho de que la iniciativa no llegue hasta el beneficiario final, sino porque la comunicación es errónea.

Al igual que existe coordinación en materias tales como la seguridad, la economía y los asuntos exteriores; es necesario que Europa programe una comunicación común. La sociedad europea es variada, multicultural y con diferencias, pero la clave del éxito radica en las herramientas que todos usan, independientemente del lugar en el que residan.

Cada uno, desde el ámbito que le corresponda, debe enarbolar la bandera de la libertad informativa. Hagamos, entre todos, una comunicación eficaz, veraz y con diferentes puntos de vista. Así, y solo así, conoceremos Europa, tomaremos conciencia de su importancia y sobre todo, echaremos abajo algunas fronteras que aún nos separan.

*Periodista, Cadena SER La Rioja. Síguele en Twitter: @crisda9delgado