Sobre el debate #TellEurope

Por Alejandro Barón

Lo mínimo para votar en unas elecciones, al margen de mirarse un poco por encima el programa de los partidos políticos que se van a presentar y leer la prensa regularmente es conocer algo a los candidatos en contienda. Y no hay mejor manera de medir a los    candidatos y valorar su ideario, conocimiento de los temas, estilo y magnetismo que a través de un debate televisado.

Desde que en 1960 Kennedy y Nixon se batieran en cara a cara en uno de los primeros debates electorales televisados que se recuerdan, la televisión ha sido un medio determinante para moldear la preferencia de los electores en un período electoral.

Aunque la participación en las próximas elecciones europeas del 25 de mayo se augura baja, es necesario ver, o al menos, ojear el debate entre los cinco candidatos acontecido ayer (15 de mayo) para tener en la cabeza quien y con qué se presenta cada partido en estas elecciones. Mientras que los cara-a-cara de difusión nacional entre Schulz y Juncker en Francia y Alemania parecen haber suscitado más tedio que expectación, en los debates con cuatro o cinco candidatos el nivel de interacción y confrontación de los candidatos ha sido sustancialmente más alto. Por tanto, hablar de un Eurodebate real donde los candidatos van a pelearse el voto es hoy  posible. Esto se contrapone con lo ocurrido desde 1979, donde las elecciones al Parlamento Europeo se hacían por sufragio universal indirecto pero no tenían una incidencia directa en la elección del presidente de la Comisión Europea.

Sin ánimo de declarar quien ha sido vencedor o vencido; quien es más mediático o no; y quien ha sido más proclive a darle al botón de la máquina de imprimir promesas (una que no crea inflación, no como la del dinero), creo que es importante hacer ciertas puntualizaciones para todos aquellos lectores de CC/Europa que hayan visto o quieran ver el debate.

Link al debate

Comentarios:

  • Esta vez se presentaron los cinco partidos europeos que presentan candidatos a ser Presidentes de la Comisión. Estos son: el Partido Popular Europeo (PPE), el Partido Socialista Europeo (PSE ), La Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa (ALDE), el Partido Verde Europeo y la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica (GUE-NGL).  Hay otros dos partidos europeos (Conservadores y Reformistas Europeos y Europa de la Libertad y Democracia) que obtuvieron grupo en el Parlamento Europeo en las elecciones de 2009 y que no han presentado un candidato visible a la presidencia de la Comisión. Su presencia en el debate hubiera estado menos justificada. (Nota: para conseguir formar un grupo, se necesitan al menos 25 diputados de un cuarto (siete) Estados Miembros).
  • Por parte de algunos analistas hay dudas sobre si uno de los cinco candidatos ayer presentes en el set de Bruselas será el finalmente elegido por el Consejo Europeo a presidir la Comisión en vista de lo ajustado de las predicciones electorales (lo cual nos llevaría a pensar de inicio que la campaña y las elecciones no han servido para casi nada). Sin embargo, los tres partidos mayoritarios (PPE, PSE, ALDE) han lanzado una declaración común en la que primero, se comprometen primeramente a que el presidente de la Comisión sea uno de sus cabezas de lista, en segundo lugar, a que el partido que llegue en cabeza sea el primero que intente formar una mayoría en el Parlamento y en tercer lugar, a que cuando uno de los candidatos logre formar una mayoría parlamentaria, los grupos contactarán con el Consejo para hacer una propuesta conjunta. Quizá por eso mismo Guy Verhofstadt, candidato liberal, aseguraba en un anterior debate que de no ser elegido uno de los cinco presentes en el debate como presidentes de la Comisión, estaríamos ante “el fin de la democracia Europea”.
  • Las elecciones del día 25 son importantes para los ciudadanos, pero para la conformación del gobierno europeo, tan importante como las elecciones son al menos las 48h siguientes a las mismas y el calendario que derivará de estas 48h. El Consejo Europeo ha fijado una cena el martes 27, dos días después de la elección para valorar el resultado y empezar a negociar la propuesta de candidato. Aunque no haya una declaración pública al respecto, los tres grupos previsiblemente más importantes del Parlamento Europeo -PPE, PSE y ALDE- han acordado almorzar el mismo día 27 para empezar a escrutar el terreno en este sentido.
  • Teniendo esto en cuenta, hay que puntualizar que tanto el candidato del Partido Popular Europeo Jean-Claude Juncker como el de la Izquierda Unida Europea, Alexis Tsipras, no se presentan en las listas a diputados en sus respectivos pasíes sino que han sido elegidos por sus familias políticas para ejercer como presidentes de la Comisión si son la fuerza más votada y son elegidos por el Consejo Europeo como candidatos a presidente del PE (para lo que necesitan ratificación del Parlamento Europeo).
  • El griego Alexis Tsipras, candidato de la Izquierda Unida Europea, no estuvo presente en el primer debate, pero si en este. La incorporación de Tsipras al panel es importante, teniendo en cuenta que puede consolidarse como cuarta fuerza política en el PE, en consonancia con el auge de su partido nacional, Syriza, que acabaría como primera fuerza política en Grecia (aunque esto tendría un efecto limitado en número de escaños en el PE).
  • Un apunte simbólico: el primer debate (que tuvo lugar en Maastricht el 28 de abril), mientras que este debate se produjo en Bruselas, en la sede del Parlamento Europeo. Luego, tanto el primero como este debate se han producido en lugares simbólicos en la historia de la UE.
  • Mientras que en el primer debate todos los candidatos decidieron hablar en inglés, en este segundo debate, tanto Tsipras como Juncker utilizaron en sus respectivas lenguas maternas (la segunda en el caso de Juncker). Como en todo lo que rodea a un debate de estas características, estaba todo perfectamente medido, y se apunta a que la elección realizada por Tsipras y Juncker no fue casual. Mientras que el objetivo de Tsipras era reforzar claramente su aura entre los votantes griegos, Juncker intentaba influir en el voto en Francia, donde la UMP será previsiblemente castigada.
  • Los verdes podrían haber enviado a su otro candidato, José Bové, al debate, teniendo en cuenta que también fue elegido en la votación abierta online que este partido lanzó a finales de 2013. Bové ya acudió al debate del día 9 de mayo en Florencia, que no obstante no ha sido catalogado como uno de los dos principales debates de candidatos.
  • Alexis Tsipras, Martin Schulz y Ska Keller no han ocupado cargos en el gobierno en sus respectivos países de origen, mientras que Verhofstadt y Juncker sí. En el caso de Schulz y Keller, su carrera política ha sido marcadamente europea. Es de esperar que Tsipras, liberado de la tarea de ser parlamentario, se centre en su carrera por ser primer ministro griego en las próximas elecciones generales.
  • Como cierre curioso: se apunta a que la elección de chaquetas de Keller no fue casual, eligiendo una diferente en cada debate: roja, por representar los valores de izquierda de su partido en el primero y verde, por ser el color de su formación política, en el segundo. La elección de corbatas (y también la de no-corbatas) de los candidatos masculinos tampoco es fruto de la casualidad.
  • El debate copió el nombre de Eurovisión para intentar promocionar su contenido y quitar polvo al formato.

No haré ningún comentario sobre el debate nacional que siguió de manera inmediata al europeo. Dejo el trabajo de hallar las diferencias entre el debate en Bruselas y el que aconteció en España al lector –y espectador. Una buena actividad