Campaña para las Europeas: Equo

Por Pablo Colomer

En Con Copia a Europa no nos cansamos de repetir el mantra: estas elecciones europeas importan porque hay cosas diferentes. Pero no solo respecto a anteriores elecciones europeas. También se diferencian de las elecciones generales en España, por varios motivos. Entre ellos, que el sistema electoral cambia. Olvídate de la provincia como circunscripción electoral; ahora el terreno de juego es España entera, circunscripción única. Teruel existe, pero no tanto. El sistema ideado por Victor D’Hondt para repartir escaños continúa en liza, pero el hecho de que haya una circunscripción única, unido a la ausencia de un umbral mínimo para lograr representación, hace que la asignación de escaños sea más proporcional que en las elecciones generales.

Los partidos “pequeños” se ven, en principio, favorecidos por este marco electoral diferente. Izquierda Unida y Unión, Progreso y Democracia no tendrán tantos motivos de queja como en noviembre de 2011, y no solo por el desgaste de los dos grandes, PP y PSOE. Otros que en las últimas elecciones ni siquiera consiguieron escaño pueden aprovechar las europeas para sacar cabeza.

Entre estos partidos “pequeños” está Equo, que acude a las elecciones europeas bajo la plataforma Primavera Europea, junto a Compromís y Chunta Aragonesista, entre otros. Puedes consultar su programa electoral aquí. Y una versión reducida del mismo, aquí.

Equo abre su programa electoral con una apuesta de calado: una constitución para Europa. Son partidarios de iniciar un proceso constituyente para avanzar hacia una “Europa Federal más democrática y transparente”. El recuerdo de la malograda Constitución de 2004 emerge. En este caso, Equo descarta un proceso cocinado desde arriba, como aquel, y propone un proceso “desde abajo”, con una Asamblea Constituyente elegida de manera directa por los ciudadanos, y cuyo trabajo estaría abierto a la participación de la sociedad civil. ¿Está Europa preparada para emprender de nuevo un proceso de tal calado? ¿Nos llevaríamos alguna que otra sorpresa mayúscula?

Piensa en verde

La marca de la casa de Equo es, no obstante, la defensa del medio ambiente. Es lo que lo diferencia del resto de partidos progresistas del espectro político español. Si consideras que esta debe ser la máxima prioridad, plantéate votar a Equo. En su diagnóstico de la situación, habla de una Unión Europea sumida en una “profunda crisis económica, ecológica, social y democrática”. Propone un cambio de rumbo para Europa, pues “las políticas de austeridad y recortes han servido para avanzar hacia un modelo más injusto y regresivo, acercándonos hacia el punto de no retorno en el consumo de recursos naturales, por tanto insolidario con los europeos del mañana”. El enfoque ecologista es evidente.

¿Qué proponen en este campo? Una “revolución verde, transformadora de la economía, generadora de empleo y respetuosa con el planeta, que permita a Europa recobrar la confianza en su futuro”. Equo apuesta a lo grande, a largo plazo. Se trata del partido al que votarían nuestros nietos si pudiesen viajar al pasado huyendo de los estragos cambio climático, sin duda.

Ya con los pies en el presente y acento rooseveltiano, en Equo hablan de un New Deal verde, un nuevo acuerdo social y económico que transforme el modelo productivo y de consumo, cuya capacidad de creación de empleos “verdes y dignos” cifran entre seis y once millones. ¿Es posible poner en marcha este gran cambio? Y una pregunta quizá más urgente, mezquina: ¿podríamos pagarlo? En Equo afirman que es posible. Si apostamos por el ahorro y la eficiencia energética y las energías renovables, vaticinan un ahorro de 200.000 millones de euros. A eso habría que sumar una “profunda” reforma fiscal –más presión para el patrimonio, la renta y los sectores contaminantes, menos para el trabajo– y una “batalla” sin cuartel contra los paraísos fiscales.

Dos candidatos, un gran ausente

Equo forma parte del Partido Verde Europeo (EuropeanGreens), el cuarto grupo en el Parlamento Europeo, tras populares, socialistas y liberales. Este es su manifiesto. Es el partido de los dos candidatos a la Comisión Europea: Ska Keller (32 años) y José Bové (60), un tándem (franco-alemán) curioso. Un perfil de ambos candidatos, en esta pieza corta de Euronews.

Miembro fundador de Attac, el campesino Bové saltó a la fama a finales de los noventa como uno de los rostros del movimiento antiglobalización. Podéis ver su célebre asalto a un McDonald’s en la localidad de Milliau en este vídeo. Keller ha sido aupada como candidata gracias a unas primarias abiertas, donde pudieron votar todos los ciudadanos europeos mayores de 16 años. Son los únicos candidatos a presidir la Comisión elegidos a través de unas primarias. La participación fue menor de la esperada y, como suele pasar, hubo sorpresa. Keller se impuso a la italiana Monica Frassoni, avalada por Equo, y a la alemana Rebecca  Harms. Aquí os dejamos los mejores momentos de Keller en uno de los debates entre los principales candidatos.

Los verdes europeos tienen que recuperarse de la partida del carismático Daniel Cohn-Bendit, mayosesentayochista destacado y portavoz del partido, cuyos discursos solían despertar de la modorra a un Parlamento Europeo no siempre festivo. Un buen ejemplo, en este vídeo.