Más movilidad para más empleo

Por Rubén Ruiz Calleja

La prosperidad de las sociedades depende del nivel de preparación, de formación, de educación de sus ciudadanos. Moverse por Europa y adquirir conocimientos desde distintos puntos de vista y en diversos ámbitos, percibir otras realidades, aprender lenguas extranjeras, etc., todo ello sitúa a los ciudadanos en una posición óptima para debatir e intercambiar ideas y, así, mejorar la sociedad e innovar.

¿Cómo conseguir esta sociedad que puede parecer ideal? Facilitando a los jóvenes salir a otros países para estudiar y trabajar y, de esta manera, alcanzar un alto nivel de competencias y experiencia. La libre circulación es ya un derecho y una realidad en la Unión Europea. Pero la mera existencia de la libertad de movimiento no incentiva a los jóvenes a moverse por Europa. Además, todavía existen obstáculos para lograr una movilidad plena. ¿Y cuáles podrían ser estos incentivos que faciliten la movilidad en Europa? Alcanzar una verdadera Unión Europea también en educación, implementando medidas como las siguientes:

Reconocimiento automático de títulos y cualificaciones en la Unión Europea: permitirá a los jóvenes continuar los estudios en otros Estados miembros sin trabas para su reconocimiento o trabajar en cualquier país europeo reduciendo lo máximo posible los trámites burocráticos.

Creación de un diploma de grado universal para toda la UE: permitirá el reconocimiento automático de los diplomas nacionales en otros Estados miembros, y por tanto, las cualificaciones. La movilidad sin obstáculos estará garantizada.

Mayor promoción de programas conjuntos entre universidades europeas: ir más allá del Programa Erasmus para garantizar estancias más largas en otros países europeos (p.ej. estancias de ciclos completos) que puedan reconocerse sin problemas en cualquier Estado miembro.

El Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) sigue estando incompleto. Debería implementarse más rápidamente si queremos que los sistemas educativos europeos sean comparables y más compatibles entre sí, y el reconocimiento automático de diplomas y cualificaciones iría en esa dirección. Para ello, los Estados miembros deberían adoptar una hoja de ruta con plazos realistas para completar el EEES.

Los jóvenes de hoy pertenecemos a la primera generación europeizada y, por tanto, tenemos que pensar en Europa y no sólo en nuestro país también a la hora de acceder al mundo laboral. A eso hay que añadir que somos la generación más y mejor formada, por lo que la UE debe incentivar con medidas como éstas la movilidad en Europa.

Una mayor movilidad de profesionales cualificados no sólo beneficiará a éstos al aumentar las opciones para la búsqueda de empleo, sino también a los países que necesitan mano de obra cualificada y conocimientos especializados, viéndose favorecida, por tanto, la economía europea. Una Europa para que los jóvenes pasen sin obstáculos de la formación académica al mundo profesional nos conducirá a una Europa con más movilidad, más intercambios, más conocimiento, más innovación, más empleo y menos burocracia. En definitiva, una mejor Europa.

Estas propuestas fueron aprobadas en el Congreso del Partido Popular Europeo (PPE) en Dublín e incorporadas en el Programa de Acción 2014-2019 del PPE gracias a la iniciativa “Up2Youth” del Wilfried Martens Centre for European Studies.