Los liberales europeos en 7 claves

1.- Los liberales tienen 8 primeros ministros en el Consejo Europeo

Los tiempos han cambiado rápido y el Consejo Europeo ya no es monopolio exclusivo de socialistas y conservadores. Ahora mismo, de los 28 líderes europeos, hay 8 liberales (Alianza de Liberales y Demócratas Europeos, ALDE), 8 socialistas (Partido Socialista Europeo, PES), 7 conservadores (Partido Popular Europeo, EPP), 2 de los conservadores y reformistas (ECR, el grupo de los tories británicos y el PiS polaco), 1 de la Izquierda Unitaria (GUE/NGL) y 2 no adscritos.

Entre los 8 países en manos de los liberales se encuentran Holanda, Bélgica, Dinamarca o Finlandia; lo que los sitúa en una significativa posición de relevancia. Sin embargo, como sabemos, viene otro ciclo electoral que puede cambiar las tornas en Holanda, Italia, Francia o Alemania y dejar de nuevo irreconocible este panorama.

2.- La oportunidad que se abre

En un contexto complejo y fragmentado, los grandes partidos europeos viven sus peores horas. Ni los conservadores ni los socialdemócratas gozan de las mayorías de antaño y se ven obligados a pactar en prácticamente todos los casos. Los liberales, como tercer partido histórico, tienen consolidada una posición de centro que les permite formar parte con cierta facilidad de las coaliciones que se van formando. Con una sensibilidad cercana a la derecha en lo económico y a la izquierda en lo social, los liberales viven un momento de oro para poder condicionar los gobiernos de sus respectivos países.

Sin embargo, y pese al buen momento de quiebra del bipartidismo, el ‘mundo nuevo’ que alumbran la corriente eurófoba y nacionalista choca directamente con la cosmovisión liberal. La presencia de los eurófobos y xenófobos en los gobiernos nacionales bloquea la ideas más globalistas que los liberales podrían poner encima de la mesa.

3.- El fin de la Gran Coalición

La Gran Coalición en el Parlamento Europeo se ha acabado y así lo demostró la votación para elegir a Antonio Tajani como nuevo presidente. ALDE terminó votando a favor de Tajani tras retirar Guy Verhofstadt, su líder, su candidatura a la presidencia. Los liberales, parece, toman la senda de socios preferentes para los conservadores, aunque conviene no perder de vista que su posición centrista puede salvar muchas votaciones a izquierda y derecha y ser clave para encontrar acuerdos.

4.- La polémica con el Movimiento 5 Estrellas

El Movimiento 5 Estrellas italiano anunció su intención de formar parte del grupo liberal en el Parlamento Europeo. El grupo en el que se encontraban hasta ahora, compartido con el UKIP de Nigel Farage, se disuelve tras el Brexit y el M5S queda desubicado. Pese a la actitud positiva que mostró Verhofstadt en un principio, los italianos de Beppe Grillo no llegaron a ser admitidos. La mera posibilidad de sumar a los grillini disparó las alarmas: los liberales siempre han sido europeístas y los de Grillo son partidarios de un referéndum sobre la pertenencia al euro.

5.- La brecha norte/sur

Es la misma brecha que acusa el resto de partidos, instituciones, políticas o grupos de representación en Europa. Los liberales del norte no son iguales que los del sur, donde son minoritarios y en gran parte desnaturalizados, y los intereses difieren. No es ninguna sorpresa. Esto es Europa.

6.- Los representantes españoles

Dentro de ALDE, en el grupo parlamentario, se encuentran Ciudadanos, el Partit Demòcrata Català, el PNV y lo que queda de UPyD. Ríanse de la casa de Gran Hermano. Aunque ALDE ha optado de manera clara por señalar a Ciudadanos como su representante en España, la representación de partidos tan opuestos (si atendemos al eje nacionalista, no económico) es muy problemática.

7.- Los liberales alemanes, el retorno

El FDP alemán se quedó fuera del Bundestag en las últimas elecciones, un sonado fracaso teniendo en cuenta que fue el socio de gobierno de Angela Merkel. Su ausencia obligó a Merkel a recurrir a la Große Koalition con los socialdemócratas. Las encuestas, sin embargo, muestran que los liberales podrían volver tras las próximas elecciones, condicionando de nuevo las posibles alianzas que haya que forjar tras conocer los resultados.