Mujeres y empleo en Europa

Uno de los principios fundamentales de la Unión Europea es la igualdad. ¿pero es real y efectiva esa igualdad hoy en día? ¿Acaso tienen los hombres y mujeres europeos las mismas oportunidades en marzo de 2018?

La igualdad de género es vital para el desarrollo inteligente y el crecimiento sostenible de la Unión Europea, pero según los datos no parece que el futuro sea nada fácil en cuanto a igualdad respecta.

En cuanto al mercado laboral existen diferentes desigualdades en el empleo, en los salarios, en las prestaciones por desempleo y también en las pensiones. Todos ellos bajo un denominador común, la desigualdad estructural por el simple hecho de ser mujer.

En relación con la desigualdad salarial, la brecha europea era del 16 según el Eurobarómetro de 2016. Estonia (25%) seguido de Alemania y República Checa (22 %) lideraban la deshonrosa lista de países con mayor desigualdad salarial en Europa. Por el contrario, Italia y Rumanía (ambos con un 5%) son los países que presentan menor desigualdad.

Gender pay gap, 2016 - Eurostat
Gender pay gap, 2016. Fuente: Eurostat

 

Es llamativo ver como en pleno siglo XXI, las mujeres españolas trabajamos gratis 54 días del año o lo que es lo mismo la brecha salarial en España es de un 14,2%.

Islandia, uno de los países más avanzados del mundo en materia de igualdad ha dado en enero de este mismo año un paso al frente al prohibir por ley la ilegalidad de las diferencias salariales y establecer por ley que un mismo trabajo debe obtener una misma remuneración sin importar el sexo, la identidad de género, el grupo étnico, la identidad sexual, la nacionalidad o la religión. Casualmente, la ley ha sido promulgada por una mujer: la primera ministra Katrín Jakobsdóttir.

Sin duda es descorazonador ver estos datos a pesar de que más mujeres europeas alcanzan los estudios superiores que los hombres (33% frente a 29% en 2016) y la tasa de desempleo femenina es 11,6 puntos porcentuales inferior a la masculina en los Veintiocho.

El problema tanto en España como en Europa es estructural. Las mujeres todavía tienden a trabajar en sectores peor remunerados, tienen menos promociones y están infrarrepresentadas en puestos de gestión.

En relación con la maternidad, Europa ofrece un amplio abanico y grandes diferencias entre países. En el caso del permiso de maternidad, Suecia y Croacia cuentan con los permisos de maternidad más largos con 480 días y 410 días respectivamente (a repartir obligatoriamente entre la madre y el padre). Si hablamos de conciliación, algo fundamental y básico en la igualdad los permisos de paternidad son fundamentales, pero Europa tiene también grandes diferencias en esta materia. Es llamativo ver como hay cinco países que no los tienen contemplados (Alemania, Chipre, Eslovaquia, Irlanda y R. Checa). El resto van desde los 90 días naturales de Eslovenia a los únicamente dos días de Grecia, Luxemburgo, Malta y Países Bajos.

Por todos estos datos, es importante sin duda la visibilizacion de las mujeres en todos y cada uno de los ámbitos laborales, sociales y políticos. En cuanto a la representación institucional según el Instituto Europeo para la Igualdad de Género las mujeres representan solo el 29,3% de las presidencias y escaños de los Parlamentos y solo ocho mujeres son jefas de Estado o de Gobierno en Europa.

Women leaders - PRC.
Número de años en los que ha habido gobernantes mujeres (1964-2017). Fuente: Pew Research Center

 

La igualdad de género además de ser algo simplemente justo, fomenta el desarrollo económico, y contribuye a una Europa más inclusiva y más justa. Es necesario que Europa y los países legislen, es importante que como sociedad nos concienciemos y nos comprometamos con la igualdad en todos los ámbitos de nuestra vida.

Y, mientras luchamos por conseguir esta mejor Europa, siempre tendremos la vista fija en Finlandia, el mejor país de la UE para ser mujer según el informe Global Gender Gap 2017 del Foro Económico Mundial.