Desgranando el ‘Contrato por un Gobierno de Cambio’ en Italia

En marcha. Arranca el gobierno entre Movimento 5 Stelle (M5S) y Lega Nord (LN). El pasado viernes 18 dieron a conocer el acuerdo entre ambas partes y ese mismo día fue ratificado por el 94% de las bases de M5S y el domingo por el 91% de las bases de la Lega.

En total, 58 páginas y 30 puntos que recogen el ‘Contrato por un Gobierno de Cambio’, que es una combinación muy bizarra de los programas electorales de ambos partidos. Giuseppe Conte, un profesor universitario sin experiencia política salido de pactos en los despachos, será el nuevo primer ministro para una Italia que votó por más democracia directa y más transparencia. Conte tiene por delante la difícil misión de explicar cómo financiarán todas las propuestas económicas, tanto las domésticas como las que proponen para la UE.

Desgranamos a continuación las principales medidas propuestas en un programa de gobierno que ha acaparado los ojos de toda Europa:

Make Italy Great Again

La seguridad y la inmigración son dos ejes polémicos del acuerdo. Calculan que hay alrededor de 500,000 inmigrantes ilegales que deben abandonar Italia por poner en peligro la seguridad, y aseguran que aumentarán el número de efectivos policiales y su equipamiento para llevarlo a cabo en año y medio.

El nuevo gobierno italiano aspira a cambiar las cláusulas comunitarias en lo relativo al reparto de inmigrantes llegados a puertos italianos, pero va más allá, sugiriendo propuestas que han generado importantes dudas en la comunidad internacional. Entre ellas, endurecer la aceptación de visados a extranjeros bajo la política de reunificación familiar, poner un mayor control sobre los antecedentes penales de los inmigrantes y poner en coto a las organizaciones privadas en tareas de salvamento.

El programa, asimismo, recoge una petición para reestructurar la PAC y favorecer así la agricultura y los productos ‘Made in Italy’.

Primero los italianos

“No he obtenido el voto y la confianza de los italianos para continuar con la vía de la pobreza, la precariedad y la inmigración: ¡primero los italianos!”, rezaba uno de los tweets de Mateo Salvini, líder de LN, cuando desde la UE se ha llamado la atención sobre el contenido del programa económico que, indirectamente, deberán pagar también las arcas comunitarias.

Y es que el programa económico contiene recortes altísimos de impuestos, como el tipo único (flat tax) para empresas y familias al 15-20% o el ‘IVA zero’ para productos prenatales y deducciones a la contratación niñeras. También prevé un aumento del gasto público a través de una renta universal de 780€, gratuidad de las guarderías para los italianos, complementos para las pensiones más bajas o la creación de una banca pública para financiar PYMES.

Otras medidas también incluídas son la creación de un salario mínimo interprofesional o la modificación del sistema de pensiones con la introducción de la cuota 100 para, de facto, rebajar la edad de jubilación de los 67 años actuales a los 59 si se han cotizado 41.

Reforma institucional

Es el punto que parece haber recogido los principales aspectos del programa del M5S. La medida estrella es la prometida reducción del número de senadores y congresistas, así como de su sueldo y pensiones. También se introduce la prohibición de formar parte del gobierno aquellos miembros del mismo que se encuentren investigados por ‘delitos graves’ y se introducirá la disciplina de voto. Se facilitará la manera en la que las consultas ciudadanas se convierten en vinculantes. Por otra parte, la descentralización del Estado hacia las regiones y los municipios es otro de los logros de LN.

Y aunque el acuerdo final ha rebajado su carga eurófoba, sí es cierto que la Unión Europea tiene motivos para la preocupación. Por un lado, se descartan las propuestas relativas a las quitas de deuda, las menciones a la salida del euro y el retorno a la situación pre-Maastricht. Sin embargo, el nuevo gobierno italiano exigirá reformas que no son posibles en una sola legislatura, y ninguna de las medidas de gasto o recorte de ingresos tienen una contrapartida prevista para equilibrar el presupuesto. Hoy, Italia ya es el país europeo al que más se le complican sus perspectivas deudoras.

A partir de aquí nos surge la siguiente pregunta, ¿quién se desgastará antes, una UE incapaz de inspirar soluciones a los problemas de uno de sus países fundadores o un gobierno nacional-populista que será incapaz de llevar a cabo las grandes promesas con las que llegaron al Gobierno?