Política

Fantasmas en Europa

Posted on Actualizado enn

Por Javier García Toni

Los más viejos del lugar dicen que esto les suena. Que es como el sonido de tambores lejanos. Eran muy niños entonces, pero conocieron bien las consecuencias. Este continente, esta Europa tan deslucida, ha sufrido demasiado. Ellos lo saben bien.

Hoy es 2013, hace 99 años que empezó la Primera Guerra Mundial y los europeos llevan ya cinco años acomodándose a los desperfectos de una crisis que se niega a terminar. Los ancianos miran siempre de otra manera. Me daría envidia si no fuera porque sé que lo cura el tiempo. Cada vez quedan menos, aunque los que vienen por detrás siempre los sustituyen. Cada vez menos gente los escucha, pero ellos siguen viéndose a la hora del café. Me admira cómo aprovechan ese momento, cuando el resto del mundo se toma un respiro, para mirar más allá de sus fronteras. Tampoco demasiado, que algunos ya han pasado por la recurrente operación de cataratas y la fatiga visual hace estragos, pero sí lo suficiente como ver contemplar un panorama desalentador.

Sigue leyendo en Hoy Día Córdoba (Argentina) 

CC/ Europa: Política

Posted on Actualizado enn

Un voto que vale por dos.

¿Por qué nuestro voto vale doble? La participación en las elecciones europeas es la única manera de legitimar democráticamente al Parlamento Europeo y el presidente de la Comisión Europea será elegido por éste. Por ello, no debemos interpretar los comicios europeos en clave nacional –es decir, utilizando nuestro voto como premio o castigo a la gestión del Gobierno nacional de turno-, sino en clave europea. 

La respuesta a la crisis institucional no es quedarte en casa, sino más política. 

Cuando decimos que la respuesta a la crisis es más política, no queremos decir que la política actual sea la mejor. Ni que nos baste con cualquier solución, con tal de que sea más política. No. Lo que queremos decir es que podemos ser críticos, pero también útiles. Depende de nosotros y de nuestro voto elegir qué tipo de política queremos. El objetivo es arreglar lo que no funciona y cambiar lo que nos decepciona. Súbete al tren aunque sea para pararlo, pero súbete.